Os hemos prometido que cuidaremos de vuestros perros con toda la atención y amor posibles, y eso es lo que hacemos, en un espacio hogareño y sin jaulas. Además, ¡Nos encanta ver a los clientes que regresan y que esperan ver a sus amigos!

A continuación nos gustaría daros más información sobre la experiencia de los perros que se quedan con nosotros por la noche. En primer lugar, hay mucha diferencia entre los perros que están acostumbrados a venir varias veces a la Guardería y los que vienen por primera vez: los perros habituales están más confiados, dicen adiós felizmente a sus dueños y corren hacia dentro para ver a sus amigos. No obstante, aunque a veces se creen parejas y grupos de juego perfectos, cada día es diferente y no siempre vuelven a encontrarse cada vez que vienen. Afortunadamente, nuestro espacio es lo suficientemente grande para poder hacer locas carreras, saltos y compartir juguetes. Y verlos jugando felizmente es la mejor recompensa por nuestro trabajo 😉

Es importante destacar que siempre recomendamos a nuestros clientes que traigan sus mejores amigos al menos un día entero, antes de dejarlos durante la noche. De esta forma, los peludos estarán más tranquilos y la experiencia no será tan estresante. La primera noche lejos de su familia suele ser la que menos duermen, pero poco después ya cogen confianza. Al principio de la noche dan vueltas por la Guardería intentando animar otros perros a jugar, pero éstos ya están listos para dormir, o ladran para llamarnos la atención, hasta que el sueño les gana. ¡Pobres! Pero las buenas noticias son que aquellos que también se quedan una segunda noche, cansados de haber pasado el día jugando y caminando, caen fácilmente dormidos como si fueran unos bebés. Buscan un sitio donde poder estar cómodos, como una manta en una esquina, una cama blandita o el sofá, y se relajan junto a sus amigos perrunos. En la Guardería Feligos, tenemos una habitación dedicada exclusivamente a relajarse, con diferentes opciones para que puedan elegir la que prefieran.

No es bueno, por tanto, traer a vuestros peludos por primera vez a Feligos para que duerman con nosotros por la tarde o noche, sin margen de tiempo para que se acostumbren a estar en la Guardería durante el día. Preferimos no hacerlo y no lo recomendamos a los propietarios, ya que la primera vez en la Guardería es siempre algo desconocido y nuestros amigos caninos necesitan tiempo para acostumbrarse a las personas nuevas, el entorno y la compañía de diferentes perros. Antes de que se familiaricen con el nuevo lugar, es hora de irse a la cama y, aunque el resto de perros ya están cansados, el recién llegado tiene mucha energía y su primera noche acaba siendo bastante estresante para él.

Así que creednos cuando decimos que es mejor traer a vuestro amigo peludo primero para una estancia en la guardería y, si se tiene que quedar por la noche, entregarlo unas horas antes. De este modo, la experiencia será más positiva y la adaptación más sencilla.

¡Esperamos veros a vosotros y a vuestros queridos perros pronto!

Vuestro equipo de Feligos